¿Por qué se embarazan las adolescentes?

mayo 16, 2016



Un poco de historia

Durante casi toda la historia de la humanidad las mujeres comenzaban sus vidas como madres aún siendo adolescentes. Hasta alrededor de la II Guerra Mundial, a mediados del siglo XX, las niñas, por lo regular, contraían matrimonio o se unían libremente a los pocos años de alcanzar la menarquia (primera menstruación), lo que ocurría cuando tenían 14 ó 15 años.


El ser esposa y madre era prácticamente la única función de la mujer. Las uniones conyugales tempranas eran más comunes que ahora y la “píldora” y demás anticonceptivos no habían sido inventados. Ese embarazo, frecuentemente, se hacía legal muy pronto con la unión formal, en las clases media y alta, o informal, en la clase popular.


Hoy por hoy en la clase popular, estos embarazos forman parte de su modo de vida, lamentablemente, de la trayectoria usual que se sigue para formar una familia, por lo que reducen las probabilidades del desarrollo humano de la mujer.

¿Qué estamos haciendo como sociedad para evitarlo?

Para poder entender el tratamiento que le hemos dado como sociedad al embarazo adolescente tenemos que ver la manera como los adultos hemos valorado la sexualidad prematrimonial, y de modo particular, ver cómo hemos sancionado negativamente la sexualidad adolescente.


Para los sectores más sexofóbicos, la prevención del embarazo no se discute, ya que la sexualidad adolescente, más aun, la sexualidad prematrimonial, es vista como inconcebible, despreciable, y por tanto, les es negada. No obstante, sólo una de cada 10 niñas que inocentemente juran preservar su virginidad hasta casarse, logra cumplir su promesa.


Muchos sostienen la visión espantosa de que este problema es símbolo de una decadencia moral en que supuestamente vivimos. Veamos dos ejemplos: en los Estados Unidos, dos de cada tres adolescentes no casadas tienen experiencias sexuales antes de los 19 años, y desde la década de 1950 ha habido un aumento en los nacimientos fuera del matrimonio.


En cambio, en Holanda, considerada como un modelo a seguir, el embarazo adolescente es un fenómeno poco frecuente ya que se hace énfasis en la educación de la sexualidad y en el uso de anticonceptivos; los medios de comunicación estimulan el diálogo abierto, y el sistema de salud garantiza la confidencialidad y un enfoque no moralizador para los adolescentes sexualmente activos.


La sanción negativa de la sexualidad adolescente obstaculiza el acceso a la información, la educación y la preparación para ejercerla de una manera placentera y responsable. Los países con niveles bajos de embarazos adolescentes aceptan las relaciones sexuales de los adolescentes y proveen una información amplia y equilibrada sobre la sexualidad.


En la medida que la mujer adquiera poder, se eduque, produzca y decida tener hijos; en esa misma medida también el hombre podrá liberarse de las ataduras socioculturales que le impiden ser una persona total, solidaria e igualitaria.

Saber es poder

El logro más importante del movimiento social por la igualdad de la mujer tal vez sea el haber hecho valer la noción de su derecho a la autonomía, a la independencia, a la decisión reproductiva, y a la suficiencia económica.


La menarquia (primera menstruación) se produce hoy casi un año antes que hace un siglo. No obstante, se ha ido incorporando a la conciencia social la aspiración de alargar el periodo entre la maduración sexual y la formación de la familia, es decir, posponer el embarazo hasta después de los 20 años.


La mujer va ampliando así, a través de la escolarización extendida, su poder de negociación en cuanto a tener o no tener hijos. Reclama, a la vez, su derecho a existir libremente por sí misma, con o sin el acompañamiento del hombre. En consecuencia, en todas las clases sociales ha aumentado de manera significativa la jefatura femenina del hogar.


En un proceso sin precedentes en la historia, en pocos años la mujer ha superado con creces al hombre en sus niveles educativos formales. En nuestro país hoy, por lo menos dos mujeres terminan sus estudios universitarios por cada hombre que lo logra.


Dentro de pocos años veremos, entonces, los primeros resultados masivos de este fenómeno. La mujer, con un mayor dominio de los saberes que el hombre, indefectiblemente ocupará las principales posiciones de poder y de liderazgo en todo el mundo occidental.



Te puede interesar

0 comentarios

Los Mas Populares

Me Gusta


Flickr Images