Me dicen “me muero de vergüenza comprarlo, es mata pasiones, nos cortará la inspiración”. Yo les explico que en algunos casos es muy necesario y es tan común como usar pasta de dientes.
Los lubricantes vaginales sirven para facilitar la penetración vaginal, disminuir el roce o fricción, mejorar la sensación de sequedad vaginal y por supuesto para aumentar el placer.

Tipos de lubricantes vaginales

– Los que son en base a agua
– A base de silicona
– A base de aceite
– Con sabores
– Con fragancias
– Con estimulantes de la irrigación genital, especialmente del
clítoris.
Los más recomendables son en base a agua, pues son fáciles de limpiar, evitan que queden residuos en la vagina y previenen de esta forma infecciones vaginales.

¿Cuándo usarlos?

En las mujeres que presentan los siguientes síntomas seria recomendable el uso de lubricantes:
– Disminución en la lubricación.
– Dificultad en la excitación.
Dolor durante o después de las relaciones sexuales (Dispareunia).
– Dificultad o imposibilidad en la penetración vaginal (Vaginismo).
– En las relaciones anales.
– Atrofia genital por déficit hormonal.

Muchas veces las pacientes me dicen, “me duele cuando me estimula el clítoris, no se si lo hace con mucha fuerza o presión, pero me es muy molesto de la forma que lo hace”.
Durante el juego previo y la estimulación o caricias en el área genital femenina, específicamente el clítoris y la masculina, específicamente en el glande del pene, es recomendable usar algún tipo de lubricante, para prevenir las molestias por roce o fricción inadecuado en estas áreas que son tan sensibles y tienen muchísima cantidad de terminaciones nerviosas.

Precauciones

– Evitar el uso si existe alguna infección, irritación o inflamación en el área genital.
– Lavarse después de las relaciones sexuales y retirar todos los residuos.
Orinar para producir un barrido de cualquier bacteria.

Muy importante es informarse si el lubricante tiene algún efecto sobre el látex, pues existen algunos de ellos que son en base a aceite, que podrían tener un efecto sobre el condón, produciéndose ruptura de este.

Por lo tanto, no se avergüencen de pedir un lubricante vaginal en la farmacia, busquen uno que se acomode a sus necesidades y después de los encuentros íntimos, háganse una buena higiene genital y orinen.


Odette Freundlich
Directora de Centro Miintimidad
Kinesióloga especialista en disfunciones del suelo pelviano y sexualidad